Un incidente racista ocurrió en un partido de fútbol en Brasil, donde un árbitro fue objeto de un insulto racial. El padre de un futbolista involucrado en el partido llamó al árbitro "mono", lo que generó una interrupción en el juego. El incidente fue lo suficientemente grave como para llegar a la Justicia, y se aplicó un protocolo antirracista.

El árbitro decidió abandonar el campo después de escuchar el insulto. Para obtener más información sobre este incidente, se puede consultar la fuente original, La Opinión, que proporciona más detalles sobre lo sucedido.