En la cultura, el silencio persiste debido a la falta de aplicación de protocolos contra las violencias machistas. A pesar de los esfuerzos por desarrollar nuevas normativas, el sector ha observado pocos avances reales en este sentido. La impunidad parece ser un problema persistente, lo que genera preocupación entre los defensores de la causa.

Después de años de cierto optimismo, la realidad muestra que masih hay mucho trabajo por hacer para erradicar esta problemática. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada de la situación y las perspectivas del sector sobre este asunto.