En el Mediterráneo, se ha registrado un récord de calor en mar abierto. Una boya en Mallorca ha medido una temperatura de 33 grados, lo que supone un máximo histórico en la zona. Este aumento de la temperatura del mar tiene consecuencias significativas en varios ámbitos.

Los efectos se dejan sentir en el tiempo y el clima, además de impactar en los ecosistemas marinos. Es importante destacar que este cambio también puede influir en la industria turística. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que ofrece más detalles sobre el impacto del calentamiento del mar en la región.