Una rescatista venezolana sigue sintiendo el impacto de su experiencia en la tragedia de los terremotos. Trabajó durante 18 días en la zona afectada, donde presenció escenas de destrucción y sufrimiento. El recuerdo de los escombros y los gritos de auxilio sigue siendo intenso para ella.

Aún percibe un olor desagradable en su ropa, que le recuerda la magnitud de la tragedia. Puede obtenerse más información sobre su experiencia en la fuente original, que detalla su testimonio un mes después de los sismos.