La neuroarquitectura es un concepto que surge en la segunda mitad del siglo XX y se enfoca en explicar cómo los espacios influyen en el sistema nervioso. Esto se debe a factores como las proporciones, la distribución, los materiales, los colores y la iluminación utilizados en la arquitectura y el interiorismo. Se sabe que diferentes estilos, como el mediterráneo y el nórdico, pueden tener efectos distintos en las emociones.

Sin embargo, no se proporcionan más detalles sobre estos efectos en la información disponible. Para obtener más información sobre cómo la neuroarquitectura y los estilos de interiorismo impactan en las emociones, se puede consultar la fuente original. Allí se pueden encontrar más detalles sobre este tema y cómo los espacios pueden influir en el bienestar emocional.