En las piscifactorías de Hungría, una gran cantidad de peces están falleciendo debido a la falta de agua. Esto se debe a que la sequía está afectando la disponibilidad de agua en la región. El uso del agua para fines agrícolas también está contribuyendo a la escasez, lo que impide que el agua llegue a los estanques más profundos.

Se informa que más de 150 toneladas de peces han muerto, aunque para obtener más detalles se recomienda consultar la fuente original, que ofrece más información sobre esta situación.