En el estado de Maine, se han implementado medidas para limitar la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esto se debe a la reciente aprobación de tres nuevas leyes que buscan proteger a los inmigrantes y establecer límites a la actuación de los agentes federales. Estas leyes también restringen los operativos en lugares como escuelas y hospitales, lo que busca garantizar la seguridad y el bienestar de los inmigrantes en estas áreas.

Para obtener más información sobre estas nuevas leyes y su impacto en la comunidad, se puede consultar la fuente original, La Opinión.