En el corazón de la capital, se ha producido un cambio en la propiedad de la Puerta del Sol, que ahora está en manos de dueños chinos. Estos nuevos propietarios se dedican a la venta de bisutería. La tendencia de joyerías de bajo coste se ha extendido por el centro de la ciudad, con locales como MiraMira o Decorazón conquistando el mercado.

Se sabe que el valor de estos locales ha aumentado significativamente, llegando a valer el doble que antes, aunque para obtener más información se debe consultar la fuente original.