Liberalizar no es privatizar

La liberalización del transporte de alta velocidad debe traducirse no solo en precios más bajos y más plazas, sino también en más recursos públicos para garantizar el buen estado de las vías

La liberalización del transporte de alta velocidad debe traducirse no solo en precios más bajos y más plazas, sino también en más recursos públicos para garantizar el buen estado de las vías