En Europa, se estima que una gran cantidad de agua tratada se pierde debido a infraestructuras anticuadas. Esto supone un gran desafío para el futuro, ya que se prevé un aumento significativo en la demanda de agua en las próximas décadas. La implementación de tecnologías avanzadas podría ser la clave para resolver este problema.

Se cree que la inteligencia artificial podría generar importantes ahorros económicos y crear nuevos puestos de trabajo. Más información sobre este tema puede encontrarse en fuentes especializadas, que ofrecen detalles sobre las posibles soluciones y los beneficios que podrían obtenerse con la digitalización del sector del agua.