La producción de energía hidroeléctrica en Europa se encuentra en mínimos históricos debido a la sequía. Esto ha generado preocupación sobre la capacidad de respuesta del sistema energético. Se estima que el volumen de agua disponible es un tercio menor que el necesario para que las centrales hidroeléctricas funcionen en condiciones normales.

Esto ha planteado dudas sobre si el gas puede ser un respaldo suficiente para cubrir la demanda energética. Para obtener más información sobre la situación y sus posibles consecuencias, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada de la crisis energética en Europa.