En Londres, los parques verdes han sufrido un cambio notable debido a la falta de lluvia. Las praderas históricas de la ciudad se han transformado en espacios áridos y desolados. La sequía ha tenido un impacto significativo en la apariencia de estos lugares, convirtiéndolos en áreas inhóspitas.

Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada de los efectos de la sequía en los parques londinenses.