En la Unión Europea, la compra de una vivienda de alto valor es un desafío para muchos. Un ejemplo es el caso de una casa que cuesta 1 millón de euros. Para adquirir una propiedad de este tipo, se requiere una cantidad significativa de dinero cada mes.

En este sentido, el salario promedio no es suficiente para cubrir los gastos de la hipoteca. En general, se necesita más del doble del salario medio para poder comprar una casa de este valor en algunos países, aunque hay algunas excepciones en Europa donde la brecha es menor, como en el caso de Luxemburgo.