En una pequeña localidad de Zaragoza, un cocinero de renombre ha decidido cambiar de rumbo en su carrera. Jorge Carlos Lanuza, quien ha trabajado en algunos de los mejores restaurantes, ha abierto un obrador de repostería y pan llamado Camín. Este cambio de dirección en su carrera le ha permitido dejar atrás las cenas exclusivas y enfocarse en la elaboración de pan y bollos tradicionales aragoneses.

Lanuza ha reemplazado técnicas como las esferificaciones por métodos más tradicionales, lo que le ha permitido conectar con la comunidad local. Puede obtenerse más información sobre este cambio de carrera y el obrador Camín a través de fuentes como El País, que ha publicado una nota sobre la historia de Lanuza y su nuevo emprendimiento en la localidad de San Mateo.