La práctica del toples parece estar disminuyendo, aunque no hay números concretos que lo confirmen. Las mujeres que lo practican expresan sus inquietudes sobre el tema. Un factor que influye en esta percepción es el miedo a ser filmadas sin consentimiento.

Además, la presión por cumplir con ciertos estándares de belleza también juega un papel importante. La reacción de la sociedad hacia el toples se vuelve cada vez más negativa, lo que puede estar contribuyendo a la disminución de su práctica. Para más información, se puede consultar la fuente original.