La cooperación para el desarrollo tiene un objetivo claro: dejar de ser necesaria. Esto se lograría cuando los países puedan superar la pobreza y construir economías productivas de manera autónoma. La idea original detrás de esta cooperación era ayudar a los países a alcanzar este objetivo, reduciendo gradualmente su dependencia de los recursos externos.

De esta manera, podrían desarrollarse de manera sostenible y autosuficiente. Se conoce que la cooperación para el desarrollo busca alcanzar este objetivo, aunque se necesitaría consultar la fuente original para obtener más detalles sobre cómo se pretende lograr esto.