En Cali, después del terremoto, las brigadas de rescate trabajan incansablemente para salvar vidas. Estas jornadas interminables son un desafío para los rescatistas, que luchan contra el cansancio. Una red de voluntarios los acompaña en su misión, brindándoles apoyo y alimento.

Mónica Mina, de 38 años, es una de estas voluntarias que se esfuerza por preparar comidas para los rescatistas, lo que ayuda a mantener viva la esperanza en medio de la tragedia. Para obtener más información sobre la situación en Cali y el trabajo de los voluntarios, se puede consultar la fuente original. Allí se pueden encontrar más detalles sobre la labor de personas como Mónica Mina y su impacto en la comunidad afectada por el terremoto.