El Banco de España ha emitido una advertencia sobre los riesgos de un futuro sin efectivo. Según esta entidad, la pérdida de cajeros y sucursales puede tener consecuencias negativas para los ciudadanos. La principal preocupación es que la disminución de las redes de distribución de efectivo pueda dejar a las personas sin alternativas para realizar pagos en caso de apagones o fallos tecnológicos.

Esto podría generar problemas significativos para aquellos que dependen del efectivo para sus transacciones diarias. Para obtener más información sobre esta advertencia, se puede consultar la fuente original, que proporciona más detalles sobre el escenario de alto riesgo que plantea el Banco de España.