En España, los incendios siguen propagándose con gran velocidad. La situación en tierra es desoladora, lo que causa desánimo entre los residentes. Mientras tanto, el Ejército del Aire realiza esfuerzos para contener las llamas.

Desde el aire, se lanzan grandes cantidades de agua para intentar apagar los incendios. La tarea de los pilotos es exigente y requiere volar largas distancias para llegar a las zonas afectadas. Para obtener más información sobre la situación actual, se puede consultar la fuente original.