La invasión rusa a Ucrania ha llevado el conflicto al espacio aéreo, donde se libra una batalla intensa. La producción de drones y misiles, junto con la guerra electrónica, están cambiando el equilibrio estratégico del conflicto. El frente terrestre ha permanecido estancado durante más de cuatro años, pero la lucha en el aire ha cobrado importancia.

La situación es preocupante para Ucrania, que advierte sobre la reducción del suministro de interceptores de misiles por parte de los países occidentales. Se sabe que la reducción del suministro de interceptores de misiles ha caído a un tercio del nivel de 2025, lo que podría inclinar la balanza a favor de Rusia. Para obtener más información sobre este conflicto, se puede consultar la fuente original.