En el cementerio de Recoleta, el Gobierno de Buenos Aires ha decidido licitar viejas tumbas que han sido abandonadas. Una de estas tumbas perteneció a una familia patricia y cuenta con una bóveda aristocrática. Se ha habilitado la explotación comercial de este panteón abandonado, aunque no se han proporcionado más detalles sobre el uso que se le dará.

Para obtener más información sobre este proyecto, se puede consultar la fuente original, que ofrece más detalles sobre la licitación y el plan para el panteón abandonado.