Conchita Barredo, una mujer de 68 años, ha compartido su experiencia cuatro años después de recibir un trasplante de corazón. Según ella, su calidad de vida ha mejorado significativamente desde la operación. La operación no solo le salvó la vida, sino que también cambió su perspectiva sobre el mundo.

Ahora se considera más sensible y valora más las cosas que la rodean. Puede obtener más información sobre la historia de Conchita Barredo en la publicación original de El País, donde comparte su experiencia y los cambios que ha experimentado en su vida después del trasplante.