En la ciudad de Pereira, Colombia, se han establecido refugios improvisados para atender a las personas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Estos albergues ofrecen comida, colchonetas y energía para que los damnificados puedan comunicarse con sus familiares. Se sabe que algunas casas en la zona quedaron en pie, pero presentan grietas profundas que representan un alto riesgo de colapso.

Los refugios también sirven como puntos de carga para teléfonos, lo que permite a las personas mantenerse informadas sobre la situación. Para obtener más información sobre la situación en Pereira y los esfuerzos de ayuda, se puede consultar la fuente original. Allí se pueden encontrar detalles adicionales sobre la respuesta a la emergencia y el impacto del terremoto en la comunidad.