La tecnología de inteligencia artificial está llamada a cambiar la forma en que interactuamos con otros. Sin embargo, el gobierno chino ha decidido tomar medidas para evitar que esta tecnología tenga un impacto negativo en las relaciones personales. Se ha establecido una regulación para limitar el uso de programas informáticos que puedan generar dependencia emocional en los usuarios.

Esto se hace con el fin de contener los riesgos sociales asociados con esta tecnología. Más información sobre esta regulación y sus implicaciones puede encontrarse en fuentes como El País, que han informado sobre esta medida pionera tomada por el gobierno chino.