En la ciudad de Melilla, una sensación de inquietud se ha instalado entre sus habitantes. Aunque las calles parecen tranquilas, existe un temor latente a un posible aumento de llegadas de personas desde el otro lado de la frontera. Hace unos días, un gran número de personas cruzó la frontera desde Marruecos, lo que generó preocupación entre los residentes.

La mayoría de ellos ha regresado, pero el miedo a una nueva oleada de llegadas persiste. Pueden encontrar más información sobre esta situación en fuentes como El País, que ha estado cubriendo los acontecimientos en Melilla.