En el contexto de la relación entre América Latina y Estados Unidos, Brasil y México están adoptando una postura firme frente a la hostilidad y las injerencias de las derechas latinoamericanas y del gobierno de Trump. Los líderes izquierdistas de estos países, Lula y Sheinbaum, están mostrando su unidad y determinación en este sentido. Aunque están exhibiendo su sintonía y firmeza, no descartan la posibilidad de mantener un diálogo con Washington, lo que sugiere que buscan encontrar un equilibrio entre defender sus intereses y mantener relaciones diplomáticas.