En el Mediterráneo, existen lugares escondidos cerca de las playas más concurridas. A pocos kilómetros de estas zonas turísticas, se encuentran montañas y fortalezas medievales que ofrecen un entorno diferente. En estos lugares, también se pueden encontrar arrozales y pueblos que tienen un ritmo de vida más tranquilo durante el verano.

Destinos como Benidorm, Alicante o la Costa Dorada son ejemplo de esto. Para conocer más sobre estas escapadas al Mediterráneo, se puede consultar la información disponible en El País, que ofrece detalles sobre estos lugares escondidos y su forma de vida durante el verano.